lunes
La cabeza me trabaja a mil por hora. Siempre pasa, pero a mi me pasa cuando no tengo nada que hacer, esos días completamente improductivos. Son días muy eventuales. No es que nunca piense, o nunca me replantee mi vida, pero estos días lo hago con un sabor amargo. Lo que entra en el juego es la comparación y el contraste de mi vida con las de los demás, no tanto mis amigos, sino más bien esas personas que deje atrás. Y pienso, y me reprocho tantas cosas. No en sentidos generales, sino en un aspecto en particular: en lo sentimental. Siento que tengo todo, pero que no tengo nada. Se me ocurre que quizás seria lindo poder compartir todo lo que vivo día a día con una persona en especial, y que esa persona me acompañe y me apoye en todo. Es que aveces me falta ese apoyo incondicional de mis amigos, más aún de mi familia. Ahí es cuando se nota. Avance mucho, crecí mucho, pero siempre "faltan cinco para el peso" y a mi me falta mi cinco.
miércoles
lunes
viernes
jueves
Ese día me mandó al descenso; recuerdo como su mirada me volteó.
Pero dos que se quieren se dicen cualquier cosa
Ay! si pudieras recordar sin rencor.
En mi buzón hay un par de cartas tuyas
fueron juntándose, y no tengo el valor...
Todavía su amor me da descargas
(nunca tuvo el higo seco junto a mí).
Pero a los ciegos no le gustan los sordos
y un corazón no se endurece porque sí.
Pero dos que se quieren se dicen cualquier cosa
Ay! si pudieras recordar sin rencor.
En mi buzón hay un par de cartas tuyas
fueron juntándose, y no tengo el valor...
Todavía su amor me da descargas
(nunca tuvo el higo seco junto a mí).
Pero a los ciegos no le gustan los sordos
y un corazón no se endurece porque sí.
No sé que es lo que pasa, no lo entiendo. Últimamente observo que todos elegimos reincidir en los errores del pasado. ¿Qué tan grande es la huella que nos deja el primer amor, como para volver hacia él una y otra vez, ciega e incondicionalmente? Quizás sea por costumbre, el estar acostumbrado a tener a esa persona en todo momento, acostumbrarse a sus besos, sus abrazos, sus caricias. La costumbre también genera el temor a lo desconocido, el miedo a querer probar algo con alguien más. Pero y si probamos algo con otras personas y aún así continuamos eligiendo al viejo amor? Es capricho? es obsesión? Elegir algo que te hace mal es masoquismo, es boicotearse a uno mismo, pero en algún punto nos hace bien, si no no lo elegiríamos. O nos estamos engañando solos?
Tal vez sea miedo a la soledad, temor a no encontrar a nadie que nos sepa acompañar. Pero y si encontramos a alguien que supera en condiciones a nuestro viejo amor, que sabemos que puede hacernos tan o más feliz, ¿porqué seguimos eligiendo el error pasado?
¿Cosas pendientes? Quizás hay cosas que nunca se dijeron y esperamos que se digan, tal vez un 'perdón'. Intentar cambiar algo en la otra persona, son cosas que tal vez nos atan a ella.
El caso es que tenemos que avanzar y salir del circulo vicioso que no lleva a ningún lado.
Tal vez sea miedo a la soledad, temor a no encontrar a nadie que nos sepa acompañar. Pero y si encontramos a alguien que supera en condiciones a nuestro viejo amor, que sabemos que puede hacernos tan o más feliz, ¿porqué seguimos eligiendo el error pasado?
¿Cosas pendientes? Quizás hay cosas que nunca se dijeron y esperamos que se digan, tal vez un 'perdón'. Intentar cambiar algo en la otra persona, son cosas que tal vez nos atan a ella.
El caso es que tenemos que avanzar y salir del circulo vicioso que no lleva a ningún lado.
domingo
domingo
miércoles
domingo
Sigo creyendo que todo en esta vida son elecciones. Pero resulta que aveces de tan masoquistas que somos elegimos eso que sabemos que tarde o temprano nos va a terminar haciendo mal. Con la esperanza de que tal vez algo cambie, o que quizás ese dolor valga la pena porque previamente haya muchas muchas cosas lindas. Esto puede ser certero, como también puede salir mal, podemos equivocarnos. Y que feo es equivocarse y ser consciente de que elegimos ese error.
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